domingo, 1 de abril de 2012

Yo artista. ¿Quién me lo iba a decir?


 


                      ¿QUIÉN ME LO IBA A DECIR?


                                               Adolescente jugando con su sombra (2012)

       Hace poco, durante una siesta, estaba oyendo en la radio el homenaje a un pintor muerto, la forma en que explicaban sus obras,  y descubrí que al cerrar los ojos producía formas y colores complejos, y que si me concentraba un segundo adquirían sentido de un solo golpe. Digamos que al concentrarme convertía en algo aquella nebulosa prometedora, a la que luego se le podía dar o no una explicación artística o racional. Si el sueño realiza, por así decirlo, vídeos de nuestro subconsciente, cerrar los ojos un segundo producía cuadros. Podía producir cientos de cuadros posibles en unos minutos, abriendo y cerrando los ojos, y hubiera querido tener una impresora de colores conectada a mi cabeza, pues lo difícil era pasarlos al papel y retener la idea con todos los colores y relieves. Este es un ejemplo aproximado, pues el resultado final nunca es el mismo, del único cuadro que concebí en un segundo y llevé al papel, o al ordenador más exactamente. La calidad artística ya sería otra cuestión, pero si la mayoría de las obras contemporáneas se basa en un golpe de ingenio, me parece que esta es otra obra válida, y no tengo ninguna pretensión como pintor. Generalmente el artista trata de despojarse de todos los yugos académicos para llegar a la esencia artítica que está buscando, y eso puede durar décadas, cuando este tipo de impresiones súbitas y más sinceras, te presenta una porción de tu subconsciente tan válida como un sueño. El problema sería la heterogeneidad de la obra producida, pero si puedes elegir entre cientos... Tengo un primo que trabaja en el museo Reina Sofía, y bueno, no me ha prometido nada, pero ¿quién sabe?

                                                         FOTOMATÓN (2011)

"La familia siempre es la última en enterarse" (2011)
"Giunse al fin il momento" (2010)